Add to favourites
News Local and Global in your language
20th of October 2018

Homem



Apple quiere ser una empresa de salud (sin renunciar a sí misma)

Tu nuevo Watch será capaz de realizarte un electrocardiograma, mientras que tu nuevo iPhone tendrá una pantalla gigante para que no dejes de mirarla.

Pasado ya el furor de ayer por la tarde, todo el mundo y su vecino se están empezando a convencer de que la Gran Extravaganza Anual de Apple no ha sido exactamente histórica. Contábamos con ello, pues 2018 es, utilizando un término acuñado por el periodista Jake Swearingen, un Año S, lo que significa que la compañía se limita a presentar mejoras sobre sus novedades del año anterior, en lugar de reinventar la rueda. Es decir: nada de un nuevo iPhone, sino una versión S (cámara y pantalla powerupeadas) del iPhone X. De hecho, este Año S ha sido tan raro que todo el mundo está hablando del reloj.

La serie 4 de Apple Watch incluye, entre otras muchas prestaciones nuevas, la tecnología de monitorización cardiaca más avanzada del mercado. El futuro era, parece ser, llevar en la muñeca un aparato capaz de realizarte electrocardiogramas allá donde vayas, para lo que su compañía desarrolladora ha tenido que obtener permiso de la US Food and Drug Administration. En otras palabras: ahora el Watch es literalmente un instrumento médico y, por tanto, Apple es una empresa de salud, algo a lo que lleva aspirando desde que incluyó aquella app del corazoncito en nuestros teléfonos.

Como probablemente sepas, Silicon Valley ha decidido que "empatía" es la palabra mágica que la salvará en la corte de la opinión pública, lo que explica todos esos comunicados de Facebook sobre "interacciones sanas". Apple también quiere dejarte claro que es consciente de su responsabilidad moral, que hace verdaderos esfuerzos para mejorar nuestra calidad de vida. Por eso, además de vigilar tus latidos, el nuevo Watch también avisa a los servicios de emergencias en caso de que su usuario se caiga al suelo. Ya no tienes un reloj para hacer fitness, sino un ángel de la guarda.

Los más sagaces del lugar podrán detectar una pequeña contradicción entre este énfasis en el bienestar del usuario y la decisión de lanzar el iPhone más grande de todos los tiempos. Porque ese es el gran argumento de venta del modelo Xs Max: una pantalla gigantesca (6'5 pulgadas) y un procesador que te deja loco. Según explica The Wall Street Journal, Apple confía en las pantallas grandes para multiplicar las ventas de sus smartphones, ya que son sinónimo de un incremento en el uso. Es decir, que vas a querer pasar más tiempo con tu terminal ahora que ha pegado el estirón.

Por un lado, La Manzana Mordida se preocupa por tu salud. Por otro, hace todo lo posible para que pases más tiempo enganchado a una tecnología que, según los últimos estudios, provoca tanta adicción que está muy cerca de suponer un problema de salud pública. Por supuesto que también hay nuevas prestaciones destinadas a reducir (siempre que el usuario lo desee) el screen time de determinadas apps, pero la sensación que nos dejó el evento de ayer es que Apple quiere salvarte de un ataque al corazón... para que así puedas comprarte más productos de Apple.

Te puede interesar Read More




Leave A Comment

More News

GQ Feed

GQ

Disclaimer and Notice:WorldProNews.com is not the owner of these news or any information published on this site.